Adrián Murillo.

CEO Solar Ing

Asociado de la Cámara Costarricense de Generación Distribuida.

07 de septiembre del 2020

El avance de las energías renovables es notable en el mundo, su crecimiento y aprovechamiento siempre estuvo cuestionado por su capacidad de sostener una generación constante y por ende una entrega de energía confiable a la red de distribución. Hablar en la actualidad de energías renovables y almacenamiento es una realidad y definitivamente el almacenamiento llegó para quedarse.

 

El cuestionamiento sobre la confiabilidad de la energía solar y la energía eólica de cara a la sostenibilidad de la red y al manejo de la distribución de energía, siempre fue el talón de Aquiles, que impedía la expansión acelerada y aprovechamiento de las energías renovables en el mundo.

 

Sin embargo, actualmente hablar de renovables y almacenamiento sin duda son las claves del modelo energético que tiene que llevarnos a la descarbonización definitiva. Hemos llegado al momento idóneo en donde los sistemas de almacenamiento energético toman un papel fundamental en relación con precio y a capacidad de carga.

 

Sin duda, el horizonte de las energías renovables estará integrado por los ESS (Energy Storage Systems) o Sistemas de Almacenamiento de Energía, que nos permitirán integrar de manera efectiva altas dosis de energía solar y eólica.

 

La mayoría de los expertos coinciden hoy en día en que el precio y la capacidad de los ESS tendrá un comportamiento similar al que ha vivido la industria solar en los últimos años, por tanto, veremos una disminución de precio gradual año con año, haciendo estos sistemas más accesibles a la red y finalmente permitir la descarbonización completa.

 

De cara al avance tecnológico tenemos nuevos retos y oportunidades, la movilidad eléctrica sin duda ha demostrado la capacidad de los sistemas de almacenamiento y nos muestra la confiabilidad de los mismos. Sin embargo, de cara a las redes de distribución y a la producción energética mediante solar, las aplicaciones de los sistemas de almacenamiento son variadas y diversas, desde la aplicación para estabilizar las redes y mejorar la calidad de la energía a lo largo de las líneas de distribución en el país, también le permitirán a Costa Rica aprovechar muchas de sus fuentes de generación que hoy producen energía en periodos nocturnos y que permitirán la movilización de la curva de carga del horario nocturno al diurno, optimizando plantas de generación y ahorrando grandes costos de inversión y mantenimiento, de cara a la demanda creciente o la independencia del uso de combustibles en nuestra matriz energética.

Merino (2020), menciona en su artículo acerca del almacenamiento energético:

 

´´ La Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena), considera que la aportación a gran escala es fundamental para ayudar a almacenar picos de producción que exceden la cobertura de la demanda. Un escenario que puede darse con relativa frecuencia a medida que crezca la capacidad instalada de eólica y fotovoltaica. Estos sistemas se están desplegando ya, sobre todo, en Alemania, Australia, Estados Unidos, Japón, Reino Unido y otros países europeos. Uno de los más grandes en términos de capacidad es el proyecto de Tesla de almacenamiento en baterías de iones de litio de 100 MW/129 MWh en el parque eólico de Hornsdale, en Australia. En el estado de Nueva York (EE. UU.), otro proyecto que utiliza un sistema de baterías de 4 MW/40 MWh ha demostrado que su uso permite al operador reducir en casi 400 horas la congestión en la red eléctrica y ahorrar hasta dos millones de dólares en costes de combustible´´ (Merino, 2020)

 

´´ En esta escala de servicios públicos, otra de las aplicaciones del almacenamiento es proporcionar electricidad fiable y más barata en redes aisladas y a comunidades no conectadas a la red, que de otro modo dependería de caros y contaminantes combustibles fósiles, como el diésel. Es lo que sucede en nuestros sistemas insulares, tanto en Canarias como en Baleares. Irena recoge algunos ejemplos, en Hawái y en la isla caribeña de Martinica. En Hawái, se han instalado casi 130 MWh de sistemas de almacenamiento en baterías para proporcionar servicios asociados a la generación con solar fotovoltaica y eólica. A escala más pequeña, la producción de una planta solar fotovoltaica en Martinica se apoya en una unidad de almacenamiento de energía de 2 MWh, lo que garantiza que la electricidad se inyecta en la red a un ritmo constante, evitando la necesidad de generación de reserva. ´´ (Merino, 2020)

 

´´Irena considera que el despliegue de los sistemas de almacenamiento a gran escala en los mercados energéticos se incrementará un 40% cada año hasta 2025. Y que, a partir de 2030, las aplicaciones más pequeñas crecerán de manera significativa. Ya lo están haciendo, sobre todo las instalaciones detrás del contador (behind the meter, BTM), gracias al despliegue del vehículo eléctrico y la generación distribuida con autoconsumos. Y, por supuesto, gracias a la caída de costes. En Alemania, por ejemplo, el 40% de las instalaciones fotovoltaicas sobre tejado que se han hecho recientemente incluyen baterías. Australia se propone alcanzar un millón de instalaciones fotovoltaicas con baterías para 2025, cuando en 2017 instaló solo 21.000 sistemas de este tipo. En general, la capacidad total de baterías en aplicaciones estacionarias podría aumentar desde los 11 GWh que se estima existen actualmente, hasta los 180–420 GWh. Una horquilla muy abierta por la dificultad de predecir el ritmo.´´ (Merino, 2020) Irena.

 

Crecimiento Almacenamiento 2017-2030

 

Merino, L. (2020). Cómo avanza el almacenamiento energético. [Gráfico]. Recuperado de https://www.energiasrenovables.com/almacenamiento/como-avanza-el-almacenamiento-energetico-20200422

 

En Costa Rica la aplicación de sistemas de almacenamiento en el sector industrial para disminución de costos en la facturación y mejorar la manera en que se consume la energía en la industria, ya existen aplicaciones funcionando y operando, dando como resultados retornos de inversión inferiores a 5 años, algo muy similar al retorno de inversión que se lograba en Solar hace dos años aproximadamente. La mayoría de los sistemas instalados en micro red se encuentran operando en paralelo a la red para industrias cuyo tipo de tarifa es TMT o TMTB, tarifas de media tensión, en donde la optimización de picos de demanda se vuelve fundamental de cara a la industria que los consume, y que viene a darle una oportunidad más rentable a la industria costarricense en tiempos de crisis en temas de consumo energético.

 

Se espera un amplio crecimiento de demanda de sistemas de almacenamiento tanto dentro de Costa Rica en el sector industrial en soluciones de micro red, o de back up (respaldo) dado los costos energéticos en el país.

 

Podemos ver una disminución en los costos del almacenamiento que al día de hoy ya presenta una rentabilidad interesante para sus clientes, y que, de cara a futuro, se espera que el almacenamiento se convierta en el cuarto pilar de la transición energética, efecto que no solo nos hará independientes a uso de fuentes fósiles para generación, si no que también le dará al ser humano mejor opciones para producir energía a un menor costo y de una manera más limpia.

 

Referencias

Merino, L. (22 de Abril de 2020). Energías Renovables. Obtenido de Energías Renovables: https://www.energias-renovables.com/almacenamiento/como-avanza-el-almacenamientoenergetico-20200422

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